La videovigilancia global alcanza los USD 79 mil millones y genera más de 180 zettabytes de datos, impulsada por Inteligencia Artificial, analítica en tiempo real y edge computing, consolidándose como un activo estratégico para la productividad y la rentabilidad empresarial, según Axis Communications.
El mercado global de la videovigilancia vive uno de los momentos más dinámicos de su historia, con un valor estimado de 79 mil millones de dólares y la generación de más de 180 zettabytes de datos, cifras que confirman que esta industria dejó de ser un gasto operativo para convertirse en un habilitador estratégico del negocio.
“La videoseguridad ya no es solo un gasto, es un activo que impacta directamente la rentabilidad y la resiliencia de las organizaciones”, explica Leopoldo Ruiz, Director Regional de Axis Communications.
Hoy, tecnologías como la Inteligencia Artificial, la analítica en tiempo real y los esquemas híbridos de almacenamiento permiten a las organizaciones tomar mejores decisiones, proteger activos críticos y asegurar la continuidad operativa, en un entorno donde la eficiencia y la anticipación marcan la diferencia competitiva.
Este cambio se refleja en la forma en que las empresas integran la videoseguridad en su planeación financiera y operativa, al pasar de modelos reactivos a esquemas preventivos que reducen pérdidas y optimizan recursos.
El uso combinado de edge computing, nube y almacenamiento local acelera la respuesta ante incidentes, disminuye el consumo de ancho de banda y reduce el costo total de propiedad, fortaleciendo la rentabilidad. La videovigilancia moderna se posiciona así como un activo clave para la productividad empresarial, la gestión de riesgos y la resiliencia de las organizaciones en mercados cada vez más exigentes.
En México, este avance tecnológico impacta de manera directa a sectores estratégicos como industria, manufactura, retail y centros de datos. El segmento industrial ya representa más del 25% de los ingresos de algunas compañías del sector y registra crecimientos de hasta 56%, impulsado por soluciones que van más allá de la seguridad perimetral.
“La tecnología se ha convertido en un aliado directo de la productividad y la continuidad operativa”, afirma Alejandro Aguirre, Gerente Comercial de la compañía. Hoy, las cámaras y plataformas inteligentes supervisan procesos críticos, previenen accidentes laborales y verifican el uso de equipos de protección, demostrando que la videovigilancia también es una aliada de la eficiencia operativa y del bienestar de los colaboradores.
El retail, que concentra más del 15% del mercado, acelera su transformación gracias a la digitalización y la expansión del modelo omnicanal. Las inversiones se enfocan en reducir mermas, optimizar inventarios y mejorar la experiencia del cliente en tienda.
Casos en América Latina como el de Construmart en Chile, muestran reducciones de hasta 85% en pérdidas por robo al integrar analítica de video y audio en red, evidenciando un impacto directo y medible en la rentabilidad. En paralelo, el crecimiento de los centros de datos, con polos como Querétaro, posiciona a México como uno de los mercados más atractivos de la región, impulsado por la nube y el nearshoring.
De cara a 2026, la videoseguridad cobra mayor relevancia en eventos internacionales, ciudades inteligentes y espacios urbanos de alta concentración de personas. Estadios, aeropuertos, transporte y corredores turísticos incorporan analítica de multitudes, controles de acceso inteligentes y plataformas abiertas, con un fuerte enfoque en sostenibilidad, eficiencia energética y mayor vida útil de los equipos.
“La seguridad ya no se limita a los estadios; incluye aeropuertos, transporte, corredores turísticos y espacios urbanos”, señala Aideé Olvera, Gerente de Distribución LATAM de Axis. Un Ejemplo es el Estadio Luis Pirata Fuente, con capacidad para 22 mil espectadores, muestran esta evolución al integrar videovigilancia avanzada, analítica de multitudes, audio en red y controles de acceso inteligentes.
En este contexto, el Día Internacional de la Mujer marca también un punto de inflexión para la industria: un sector históricamente masculino que hoy integra más presencia femenina, que fortalece la innovación y demuestra que la diversidad es un motor real de crecimiento, competitividad y futuro para la videovigilancia en la región.
“La diversidad no es una meta aislada, es una forma de trabajar y de tomar mejores decisiones. Cuando las mujeres tienen voz y liderazgo en la industria de la videovigilancia, el impacto se refleja en innovación, cercanía con el cliente y sostenibilidad del negocio”, afirma Mariana Ramírez, Gerente de Marketing para Latinoamérica de Axis Communications.
Por eso Axis Communications se consolida como uno de los referentes regionales en la promoción del talento femenino. Las cifras respaldan este compromiso y lo convierten en una noticia relevante para el sector. Actualmente, el 39 % del equipo de Axis en Latinoamérica está conformado por mujeres. Es así que, Axis ha logrado consolidar una cultura organizacional basada en la ética, el desarrollo continuo y el respeto por las personas. La compañía mantiene una política de tolerancia cero frente a la corrupción y apuesta por el crecimiento de su talento a través de certificaciones, programas de mentoring y el intercambio global de conocimiento.
